Michelle Galaviz

Una artista que no puedes perder de vista
Por Rodrigo Triana y Ammi Sánchez Rodríguez

Michelle Galaviz es una artista con un estilo muy único que se identifica por los temas que aborda así como por la paleta de color que ha decidido explorar. Su rápido desarrollo le ha valido premios y la aceptación del público conocedor. Es una artista Duranguense a la que no debemos perder de vista.

Llegamos a “La Casa”, una amplio espacio en la calle Zaragoza acondicionado como galería de Arte y estudio para un grupo de jóvenes artistas, un giro fresco a los colectivos de arte.

El edificio de fachada blanca nos recibe con esa vibra bohemia, huellas de las reuniones hasta largas horas de la noche, largas pláticas sobre arte y múltiples formas, texturas y colores en las paredes, así como cuatro gatos son la antesala al estudio de Michelle.

Nos ponemos cómodos y comienza la plática con Michelle, es fácil platicar con ella, una artista sencilla, divertida, sensible, que a pesar de que va despegando con todo, se mantiene con los pies en la tierra.

Michelle tiene un estilo de vestir minimalista que nos recuerda una sitcom de los noventa, con unos lentes redondos de espejos grandes tipo John Lenon que junto con su abundante cabello rizado y rojizo nos recuerda que estamos con una RockStar en nacimiento.
Cuando estás frente a la obra de Michelle lo primero en llamar tu atención es la gama cromática tan distintiva que le da identidad a toda su obra. Comienza por colores melón y azules pálidos grisados y ha ido evolucionando hacia los rosas y azules más puros, como si su paleta fuera sacada del mirar el cielo al atardecer. Cuando le preguntamos sobre la razón por la que usa una paleta tan específica nos responde de una manera cándida – no sé realmente, creo que tiene que ver con un gusto y placer visual, años atrás me dedicaba a la moda, supongo que eso influenció mis gustos, pensamiento y vista -.

Cuéntanos ¿cuál ha sido el camino que has tenido que recorrer para llegar hasta este punto?

  • Bueno, me formé en la EPEA de la UJED y acabo prácticamente de salir, me gradué en Diciembre. En ese trayecto he tomado algunos talleres externos como el taller de pintura al óleo con el maestro Carlos Cárdenas y aquí mismo en “La Casa” con Luis Leonardo Ortega.

Quiénes han sido las influencias más fuertes en tu trabajo?

  • Debo decir que encuentro gran inspiración en el trabajo de Joaquín Sorolla. Su búsqueda de la luz y la sombra. En su trabajo aún en las sombras encuentras luz y eso me gusta, deseo que mi trabajo tenga luz en todas partes. Además en esta etapa de mi trabajo mi búsqueda creativa es más personal, no persigo un contenido social sino un significado personal, es por eso que los retratos u objetos que represento en mis piezas responden a personas o momentos importantes de mi vida.

Cómo percibes la escena artística en Durango?

  • Es una etapa de mucho crecimiento, hay grandes artistas como Edgar Mendoza, Ricardo Fernández, Carlos Cárdenas, Omar Ortiz, José Luis Ramírez y claro, los chicos de “La Casa”, Luis Leonardo Ortega, Guillermo Martínez y Christian Castro Guzmán. Algunos están haciendo gran carrera en el extranjero, otros son muy reconocidos en el país y ahora las nuevas generaciones estamos haciendo ruido en Durango. Creo que hay mucho por lograr y vienen grandes cosas.

Michelle fué seleccionada para crear la imágen del X Festival de Cine Mexicano de Durango, cuéntanos cómo fue el acercamiento con los organizadores del festival?

  • Me llamaron, acababa de ganar el premio Guillermo Bravo y supongo que ahí vieron mi trabajo. Les gustó mi paleta de color y justo se acomodó con el estilo de cartel que deseaban crear. El cartel es un homenaje a Dolores del Río y la celebración del décimo aniversario del festival.

Seguimos platicando de diferentes cosas, paseamos por las instalaciones de “La Casa”, acariciamos a algunos de los gatos y nos despedimos encantados de haber pasado un rato con Michelle, contemplar y entender mejor su trabajo y gozar del placer de conocerla.